He vuelto… y tengo cuerda para rato

September 29, 2006

    Pues nada, que he vuelto. Después de un mes de paréntesis, en que he empezado el nuevo curso - ya tercero de Informática-, del cual ya estoy matriculado, por lo que no hay marcha atrás. Ya quedan atrás el largo y caluroso y verano, y la maldita feria… ahora empieza la rutina de siempre. Ya os iré informando regularmente de lo que acontezca por el campus de esta quijotesca ciudad, pues la red de espionaje y los contactos ya están esperando órdenes.

     De momento para recibir el nuevo curso, el jueves pasado en medio de un botellón improvisé cierto soneto, que si bien es vulgar y carece de cualquier concierto métrico y rima, al menos es satírico y gracioso. Está inspirado en uno de Quevedo, del cual cogí un par de versos e ideas, por así decirlo, y lo adapté a mi propósito personal. Como todos sabéis, admiro mucho a nuestro insigne poeta, como todo español y ser humano que se considere como tal, y ojalá algún día pudiera parecerme a él. Doy gracias a Arturo Pérez-Reverte por dármelo a conocer en su esencia gracias a las novelas de Alatriste.

    Este pseudo-soneto lo he titulado A cualquier profesor que odiéis. No he tenido en mente ninguno en concreto, sino muchos con los que a lo largo de mi vida he podido tener contacto, por eso no tiene cara, sino la que cada cual le venga en gana. Pongo también el de Quevedo, no para que comparéis, si no para que disfrutéis, espero, tanto como yo lo hago.

 
 –Haz click para ver la imagen a tamaño real–
–Dos goticas de agua ¿eh? XD– 
 
FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS - A un juez mercadería

Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!,
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.

El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.

No sabes escuchar ruegos baratos,
y sólo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.

Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos,
o, con la bolsa, ahórcate con Judas.

 

 TRAJANO - A cualquier profesor que odiéis

La angustia que me inducís, vil cochino,
os convierte en un sapo repelente,
me pasa a mí y le pasa a mucha gente,
de este mundo abyecto aún sois endino.

Puerco con diploma jamás he visto,
o si lo preferís, serpiente inmunda,
vuestra mezquindad este mundo inunda,
que ya nadie te aguanta, tío listo.

No te gobiernan textos sino tratos,
y sólo quien te da te quita dudas:
¡So Judas, Godoy, Poncio Pilatos!

Sabemos tus intenciones ocultas;
pues sin escote, carmín y recato,
los hombres no aprobamos, ¡hijoputa!

 
    Pues nada, espero que os haya gustado y que todos empecemos el curso con fuerza. Por cierto, un saludo para Rafa, Andras, Sergio, Homer y las dos mujeres desconocidas que asistieron al nacimiento de la obra xD