Grandes días para el recuerdo
June 16, 2007Cariñosos besicos. Me alegra profundamente volver aquí, a este mi rincón personal, para dar vía libre a mis pensamientos y a mi latente imaginación, que unas veces parece estar moribunda, como al borde de un total colapso, y otras parece estar tan viva y excitada hasta el punto de ser ella la que rige mi destino.
Muchos días, demasiados, han transcurrido desde que no me asomo por aquí, pero debéis comprenderme, he estado hasta hace muy poco en época de exámenes y acabo de salir de ella, con resultados muy buenos de los que estoy muy orgulloso. Otro año menos, y deseo, si así los nuevos vientos quieren, que el que viene sea el último, no porque quiera dejar de estudiar, sino porque no aguanto más tiempo en mi carrera: Informática no me gusta. Pero el curso que viene aclarará muchas cosas; será posiblemente el año más importante de mi vida, en cuanto a lo personal como en lo profesional. El año que viene decidiré qué quiero hacer con mi vida, cómo encauzarla, en qué quiero trabajar, dónde viviré… Sin duda, la aventura Erasmus, ¡oh Nijmegen!, me ayudará a ver mundo y futuro: sé que será el momento más emocionante e importante de mi vida, una aventura única, una oportunidad de buscarme y encontrarme a mí mismo, una oportunidad de sentirme vivo y libre. Mientras tanto, gozo del regalo del tiempo.
Y tras esta disertación, me dispongo a hablar del magnífico acontecimiento de ayer(15-6-07): la graduación de la XXVII Promoción de Enfermería. Y no hablaré de ella porque sea la última, hasta el momento, o la más preparada que sale de esta escuela, que seguro es así. Hablaré de la misma porque tengo el enorme placer de conocer en ella a maravillosas MUJERES de incalculable valor, chicas a las que puedo llamar amigas sin temor a equivocarme, personas a las que quiero de un modo tan entrañable y sincero que cualquiera diría que no hace ni un año que las conozco. ¡Menudo hallazgo más grande! ¡Ni todos los tesoros del mundo juntos valdrían tanto como ellas!
Van dedicadas, en gran medida, estas palabras a María y Yolanda, Yolanda y María, beldades inigualables y MUJERES de verdad, de las que sólo lamento no haberlas conocido antes, porque son personas increíbles y geniales. Me dabáis las gracias vosotras, pero os las debería dar yo a vosotras ¡Gracias por todo babys
! También hay otras chicas que me caen fantásticamente y que seguro con el tiempo llegaré a conocer y a llevarme muy bien con ellas.
Y, como no podía ser de otra forma, la enfermera de tercero, Cristina, de su enfermo de tercero, que aunque las cosas entre ella y yo no fueron como yo hubiera deseado, ocupa un lugar importantísimo en este año tan movido, y ocupará un lugar principal en mi corazón. Un beso muy fuerte y sincero para ti, y encantado de haberte conocido enfermera
Lástima que aún no tenga fotos del evento de ayer, pero en cuanto reciba algunas las pondré aquí para compartirlas con todos y así podáis apreciar tan sublime creación divina. Iban todas tan bonicas y lozanas que daban ganas de comérselas a besos.
Espero seguir viéndoos a todas, sobre todo, a las que más me importáis. Un fuerte abrazo y un beso cargados de incondicional cariño a todas.
